Can Marfà ya es Museo

Posted by on Abr 14, 2015 in mi blog | No Comments

Can Marfà_InauguraciónHace algunas semanas se inauguró en Mataró, el último proyecto en el que he estado involucrada profesionalmente: Can Marfà, “Mataró, capital del género de punto”. En la nave pequeña de Can Marfà -una antigua fábrica de género de punto, que en 1936 se convirtió en la más importante de España- se proyecta la nueva extensión del Museo de Mataró dedicada al patrimonio cultural relacionado con la Industria del tejido de punto, como un espacio de conservación, documentación, investigación y difusión especializado sobre este tema. Mi tarea aquí fue el diseño de todas las piezas gráficas de la exposición permanente situada en la primera planta del edificio, en la que, por medio de más de un centenar de objetos, se hace un recorrido por la historia textil de la ciudad.

Este proyecto es muy especial para mí, ya que es la primera vez en mi carrera como diseñadora de exposiciones, que puedo participar en un proyecto que afecta directamente a mi localidad. Y también es la primera vez que la exposición que he diseñado está a la vuelta de la esquina de mi casa y no a cientos de kilómetros de mi ciudad, lo que me permitió participar activamente en el montaje mismo de cada una de las piezas, y además ¡al fin puedo explicar a los míos qué es lo que hago profesionalmente sin tener que enviarlos de viaje!…

Por lo general, cuando entro a un proyecto de este tipo, hay un proyecto expositivo definido (ya sea por concurso o por encargo) que comienza su producción. Ya están definidos los conceptos principales de la exposición, también las áreas de contenidos, los recorridos, los soportes (vitrinas, telas, paneles, mesas, etc.) y la cantidad aproximada de piezas gráficas necesarias para explicar los contenidos. Mi labor es proponer las pautas gráficas de los contenidos, es decir, definir el estilo, los colores, cómo se tratarán las imágenes, las tipografías y sus tamaños para que sean legibles… en otras palabras, el carácter visual de la exposición. Una vez definidos los criterios visuales, con el contenido en mano, tengo que generar cada una de las piezas que irán en la exposición.

En el caso de Can Marfà, el diseño de esta exposición no fue cosa fácil. Los soportes de las piezas gráficas principales eran de gran tamaño, por lo que encontrar imágenes que soportaran el formato y que reflejara el contenido, fue el primer problema (que se puede digitalizar una imagen a alta resolución, pero que dé para una tela de 220 cm… ¡cuidado!). Luego, con la gran cantidad de piezas que hay dentro de la exposición, la organización de las cartelas que explican cada una de ellas, sobre todo dentro de las mesas y vitrinas, fue todo un proceso de organización. Siempre hay que tener en cuenta que cuando se diseña una exposición como esta, hay varios agentes que van trabajando por separado y que, finalmente, se junta en el momento del montaje. Aquí tuvimos que trabajar de la mano con la gente del Museo y pre-montar las mesas y vitrinas para que, con cinta métrica en mano, pudiésemos definir el lugar correcto de cada una de las cartelas de cada una de las piezas expuestas.

Una vez maquetadas cada una de las piezas gráficas, tienen que pasar por corrección y luego validación, para que, finalmente, se puedan generar los archivos que van a imprenta. Y así llega el día del montaje, en el que al fin se puede ver los resultados de todo el trabajo…

Después de semanas de mucho trabajo, puedo decir que la decisión de salir de casa e instalarme en el Coworking Xammar fue muy acertado, con tantas reuniones, de producción, de contenidos, de organización, no tener un centro de operaciones como este lo hubiese complicado todo un poco más. Además me tuve que clonar (literalmente) para poder llegar al objetivo, sin Paula a mi lado, codo a codo, tendría menos pelo, más ojeras y menos vida… ¡hacemos un buen equipo!(¡gracias infinitas!)… y gracias a Stoa, por darme otra vez la oportunidad de hacer lo que más me gusta.

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